Según la multinacional, desde comienzos de 2019, Cerrejón está sufriendo el impacto de la reducción de la demanda internacional y la caída de los precios del carbón. Esta situación llevó a la compañía a iniciar la implementación de un plan de transformación que, de manera responsable, asegure la sostenibilidad de la compañía.
En 2020 la situación siguió siendo desafiante. Durante la pandemia por el COVID19, se pararon las operaciones durante 42 días para implementar las medidas de seguridad necesarias para reducir el riesgo de contagio. A esta realidad se le sumó una huelga de 91 días que detuvo completamente las actividades, incluyendo la exportación de carbón.
Además, los bloqueos a la línea férrea se han convertido en un modo de presión habitual para intervenir en temas que nada tienen que ver con Cerrejón. En 2020, en días acumulados, tuvimos más de 32 días de bloqueo, de los cuales, un solo evento fue de 20 días. En 2021, en menos de dos meses, ya hemos tenido bloqueada la vía del tren durante 12 días por una sola protesta que nada tenía que ver con nosotros. Son hechos que no solo tienen un impacto en nuestros costos, sino que también dañan la reputación de la compañía y Colombia como proveedores estables y hace que los clientes internacionales busquen carbón en otros países.
La responsabilidad de Cerrejón es la de buscar y ejecutar las medidas que permitan asegurar la sostenibilidad de la Compañía para seguir brindando beneficios a sus empleados, comunidades, departamento y a Colombia.
Tras la puesta en marcha de diferentes medidas, que incluyeron un programa de retiro voluntario, hoy ha sido necesario ajustar la estructura al número de personas requerido para la operación actual.
Ha sido una decisión difícil, pero enfrentamos un momento muy retador y complicado en el que debemos entender que, si la compañía no opera, perdemos todos. Por eso, más que nunca, tenemos que unirnos, alrededor de la sostenibilidad de Cerrejón, empleados, contratistas, sindicatos y autoridades.
La posición del sindicato
La Guajira, 23 de febrero de 2021. En la mañana de hoy, la administración de Cerrejón comunicó verbalmente al sindicato que llamará a 450 trabajadores, a través de una firma de abogados externa, para ofrecerle un retiro “voluntario” por mutuo acuerdo. En caso de que estos compañeros no se acojan al plan de retiro, la compañía procederá al despido sin justa causa, con la indemnización del Código Sustantivo de Trabajo.
Mientras comunicaban oficialmente al sindicato, de manera simultánea ya habían llamado a un grupo importante de trabajadores, sobre todo a aquellos que hoy en día están amparados por el artículo 140 del CST. En las llamadas le hacen el ofrecimiento con dos cifras distintas: una, si se acoge al mutuo acuerdo, y otra (de menor cuantía) si es despedido sin justa causa. A los trabajadores solo le conceden dos horas, para que tomen la decisión o serán despedidos.
Esta situación no tiene antecedentes en la compañía, en que a quemarropa, bajo la presión de la amenaza de despido, los trabajadores tienen que tomar una decisión tan trascendental para sus vidas. La Junta Directiva Nacional acaba de reunirse y evalúa las acciones políticas y jurídicas que tomará. La orientación por ahora es a la calma, para no actuar con la cabeza caliente.
Lo que sí podemos decir, es que desde ya rechazamos esta pretendida masacre laboral. Desde siempre este sindicato ha dicho que no influye, ni orienta, ni asesora, ni negocia con puestos de trabajo. Quien tome la decisión de acogerse a un plan de retiro por mutuo acuerdo que lo haga bajo su concepción personal. Por principios, Sintracarbón está instituido para defender el trabajo y los trabajadores, por lo tanto quien decida mantenerse en la defensa de su puesto de trabajo cuenta con nuestro apoyo.
Mucho más, porque en definitiva la masacre laboral que pretende Cerrejón es completamente injustificada. Ya hemos venido diciendo que despedir 700 obreros apenas se notará en los estados financieros de la compañía (un ahorro del 1% sobre los ingresos anuales). Esa reducción de personal, a la brava, no es más que un capricho de la nueva administración, más ahora que los precios del carbón están repuntando. De hecho, en lo recorrido del año 2021 (54 días trabajados apenas), a la multinacional Cerrejón le ingresaron aproximadamente US$124.5 millones, que representan unos $443.715 millones de pesos, con utilidades por encima de US$37.9 millones, es decir aproximadamente $133 mil millones de pesos. Hasta la fecha se ha exportado 2.5 millones de toneladas de carbón, lo cual demuestra que esta empresa es y seguirá siendo sostenible en el mercado internacional del carbón.
Así las cosas, compañeros, estemos atentos y en pie de lucha contra una multinacional malagradecida, perversa y malévola que hace rato le declaró la guerra a sus propios trabajadores. A los que producimos. Ya estamos viendo lo que está ocurriendo con las empresas del Grupo Prodeco en Cesar y Magdalena (propiedad de Glencore). Ahora vienen por quiens trabajamos para Cerrejón en La Guajira, con el mismo procedimiento extorsivo. No satisfechos ante la lucha que hemos dado para impedir la imposición del turno de la muerte, ahora escalan en sus actos esclavizantes. En esa misma línea debemos escalar nosotros. Si nuestro empleador está contra nosotros, no nos queda de otra.
Hacemos un llamado a las autoridades de los municipios y el departamento, incluida la Dirección Territorial Guajira del Mintrabajo, a que intervengan e impidan la masacre laboral injustificada que pretende y está en marcha en Cerrejón.
Preocupación de las autoridades:
Maria Cristina Soto Gómez, representante a la Cámara
Sorprende la noticia de Cerrejón con su anuncio de DESPIDOS MASIVOS y acuerdos de salida a más de 450 trabajadores.
Hago urgente llamado al diálogo e intermediación por parte del Ministerio del Trabajo, a la Procuraduría General de la Nación, Gobernación de La Guajira y Alcalde, para que juntos hagamos una reunión frente a esta realidad, que golpea a la economía de La Guajira.
No podemos aceptar esta masacre laboral que hoy hace Cerrejón en nuestro Departamento. Estaré atenta para apoyar y hacer valer los derechos de los guajiros en esta difícil situación que se avecina.
Alcalde de Barrancas
Con notable preocupación recibimos el día de hoy la noticia acerca de una serie de despidos en la empresa Cerrejón, afectando la estabilidad laboral de muchos guajiros, quienes a través de este empleo soportaban el sustento de sus hogares.
Manifiesto mi total desacuerdo con esta conducta la cual afecta a toda la familia barranquera y amenaza tanto nuestra economía como la calidad de vida de muchas personas en todo el departamento.
El talento humano representa el factor fundamental de toda organización, por ende termina siendo el soporte estructural de la empresa, de tal forma que la alta rotación genera consecuencias para el adecuado funcionamiento de los procesos internos y termina afectando finalmente la operación minera.
Bien es cierto que a nivel mundial la demanda de carbón ha caído considerablemente por la migración a energías limpias; pero también lo es que este es un contexto que no puede establecerse de forma repentina y mucho menos comenzar con la caída del factor más importante: el recurso humano.
Hago un llamado a la junta administrativa y directiva de la empresa con el fin de reconsiderar dicha decisión y buscar alternativas ante esta situación.
Como siempre, estoy en total disposición para realizar un encuentro que permita identificar soluciones.