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Otra obra que genera polémica en Chiriguaná

Otra obra que genera polémica en Chiriguaná.

Por: Juan Cataño Bracho

Hay una nueva polémica en Chiriguaná, por un proyecto que, al parecer, gestiona la Gobernación del Cesar, otro cementerio para la municipalidad.

Previendo que el cementerio del Municipio de Chiriguana alcanzó su capacidad y presenta dificultades para dar sepultura, el Gobierno del Cesar está contratando la construcción del nuevo parque cementerio”.

“La Secretaría de Infraestructura del Cesar, liderada por Esther Mendoza, avanza con los tramites de adjudicación para construir el nuevo Parque Cementerio de Chiriguaná. Cada vez más cerca”.

Una de las voces que reaccionan ante el proyecto es la del abogado Pedro Miguel Peinado, ex personero municipal y, varias veces, candidato a la alcaldía, a quien no se le puede desconocer que es uno de los que más ama y quiere lo mejor para nuestro pueblo y reconocido por muchos, entre ellos yo, uno de los mejores candidatos a la alcaldía que hayamos podido tener, sin que esto garantice que vaya a ser el mejor alcalde.

El Dr. Pedro Miguel, afirma que “Varios contratos de la gobernación están hoy investigados por mala formulación del proyecto, no estar incluidos en el POT y posibles falsedades. En esa misma cuerda puede entrar el contrato del nuevo cementerio de Chiriguaná, cuya UBICACIÓN no es la indicada. De haber enterado con anticipación a la comunidad de ese proyecto, se hubiera advertido la situación que hoy se presenta. Ahora, no es con el uso de la fuerza que se va a responder a los moradores aledaños al lugar. El ESMAD no suple a la razón, la función de los gobernantes no es la de maltratar a sus gobernados, por el contrario, escucharlos, atenderlos, darles oportunidad que participen en las decisiones de gobierno, NO AMENAZARLOS con el uso de la fuerza pública”.

La opinión de Peinado Royero obedece a que, según su sabiduría, el lugar elegido para construir el cementerio, “no es el adecuado porque se inunda en época de invierno”.

Como Chiriguanero que soy, o me siento ser, por si los arraigados opinan otra cosa; creo que en lo único que tiene razón, mi amigo Pedro Miguel, es en la solicitud de que las obras públicas se deben concertar con los usuarios finales o con quienes va dirigida, la ciudadanía y evitar la violencia y las medidas coercitivas. Porque, en lo de la condición del terreno, su naturaleza anegable, lo puede resolver la ingeniería moderna. De no ser así, no se podría explicar la existencia de ciudades como Venecia, los Países Bajos, los canales interoceánicos, las vías entre ciénagas o áreas marítimas, las ciudades que le han robado tierra al mar o, por más cercano, el centro comercial Mega Mall en Valledupar, que está construido sobre un manantial.     

Me asalta la preocupación que ha engendrado en mí los antecedentes que mantienen alejada del desarrollo a mi querida Chiriguaná, en algunos casos buenos, y “clamo” en esta oportunidad, también, porque: Ojalá no vayamos a volver a incurrir en obstruir el desarrollo del pueblo, por anquilosamiento o por falta de visión de futuro. Ya nos pasó con la vía que nos desembotellaba, la Olímpica, la UPC, etc.

Confiando en la ingeniería moderna, estimo que esos terrenos tendrán que adecuarlos. Chiriguaná Necesita otro cementerio. Igual de bajo es el del actual cementerio, ubicado en el sector, popularmente, conocido como “La puntica”, pero que ha quedado insuficiente. Concertemos y aportemos. Dialoguemos, para mejorar. No volvamos a hacer de “vaca muerta”.

Coincido con Haroldo Domínguez quien conceptúa que “Un buen proyecto debe estar en un buen lugar que no se te olvide ese detalle importante sin afectar al prójimo” pero no con Oswaldo Sarmiento, para quien lo que sucedió que “la alcaldía pensó que estaba en Venecia y podrían construir un cementerio acuático entonces le ganó la alcaldía a la ingeniería alemana”. Me parece que nos es pensar que Chiriguaná es Venecia, es pensar que, también, como Venecia, le podemos quitar terreno al agua y seguir desarrollando nuestro municipio.

La opinión de Salomón Rosado Domínguez, y otras similares, para quien “Lastimosamente el pueblo no despierta, han tomado a Chiriguaná como el municipio de favores políticos. La opinión Chiriguanera no importa, lo que aquí prima es satisfacer los intereses económicos de los valduparense”, debe ser superada porque, por jurisdicción, no nos podemos separar de Valledupar. Es nuestra capital. Lo que corresponde es que las autoridades municipales participen o estén atentas, un poco más, a las decisiones que nos afectan o nos benefician. Ignorarlas o mostrar una aptitud de apatía nos podría costar, lo que nos costó en el “gobierno” de Ivan Caamaño Cuadro, escazas obras del Gobierno Departamental por falta de compromiso de la administración municipal para firmar convenios de cooperación administrativa.   

Tiene razón Abigail Ruidíaz cuando afirma que esta obra en Chiriguaná sería “Como todo lo que han hecho aquí en Chiriguana donde quieren y como quieran ellos y nadie se había atrevido a decir ni a opinar nada por miedo a que no les den lo que le han prometido o que los voten de sus puestos por eso se tragan las cosas. Pero ya habemos muchos que si hemos despertado y no nos quedaremos callado nunca más. No más conformismos. Todos somos importantes. Y la opinión del pueblo cuenta”. Estimo que esto es un llamado, legitimo, a interesarnos por las cosas nuestras. Pero no debe constituirse en un llano rechazo a todo lo que proponga el gobierno departamental, porque no podemos desarrollarnos como “rueda suelta”.   

Invito al dialogo y a la concertación, no a la oposición simple y ramplona que nos seguiría privando del derecho que tenemos a una vida digna y mejor gestionada.

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