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El municipio de Chiriguaná está a merced de un desastre

Con carrotanques, hidrolavadoras, fumigadora portátil e insumos químicos, la administración  de Ivan Caamaño Cuadros realizó una jornada de lavado y desinfección en el Mercados Público, calles y carreras cercanas al lugar, que tienen como objetivo mitigar la propagación de la COVID – 19 en Chiriguaná. De igual forma, para mantener la higiene y salubridad de la población, se, dice que, harán maniobras en otros sectores del municipio.

También se realizó el lavado con agua y detergente, y la desinfección de las instalaciones del mercado público, tanto en la parte interna como externa. En la jornada, se realizan los pasos de barrido, limpieza, desinfección y ventilación para disminuir la posible carga viral que existe cuando hay varias personas en un mismo lugar. Además se contó con el apoyo de la Secretaría de Gobierno y Asuntos Administrativos, la fuerza pública de Chiriguaná y el cuerpo de Bomberos del Municipio de El Paso.

Esta obra ha sido calificada como loable por los habitantes de Chiriguaná, que habla del interés del actual alcalde de resolver los problemas urgentes de su municipio, claro que también surgen varios interrogantes que también tendrá que responder el alcalde cómo el por qué, a pesar de su historia y algunos hechos del pasado reciente, aún Chiriguaná no cuenta con una maquina de bomberos propia que se convierta en un recursos a la mano, ante una calamidad de la cual ningún conglomerado humano está exento, porque para la reciente limpieza, de la cual se gloría la administración de Iván Caamaño Cuadros, fue necesario usar, no se  sabe bajo qué condiciones, la máquina de bomberos del municipio de El Paso.

Es de recordar que en el malogrado gobierno de Zunilda Tolosa Pérez no hubo recursos materiales con que contener las llamas que consumieron el almacén de su tío “Mingo” Pérez Sanchez. Además se hace referencia a un “impuesto bomberil”, que fue suspendido por la protesta de algunos ciudadanos que veían en eso una injusticia, que durante muchos años tuvo vigencia y de cuyos recaudos se desconoce el destino.  

Desde la oficina de Gestión del Riesgo del Departamento del Cesar, desde donde se está dotando a los municipios del departamento de estos recursos, se nos ha informado que Chiriguaná aún no ha constituido su Cuerpo de Bomberos y por eso hoy solo cuenta con una Oficina de Riesgo Municipal, que coordina Johan Rodríguez Ochoa, que se encarga de informar sobre las eventualidades que constituyen riesgo de calamidad y desastres en la población, lo que indica que sólo se cuenta con el recurso de dar avisos más no con el recurso efectivo para atender las emergencias y, por lo tanto, la población está expuesta a una emergencia que no se pueda controlar oportunamente.

Por lo anterior surge una pregunta ¿cómo está Chiriguaná ante la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD)? que es la entidad que tiene que ver con “El Plan Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres de Colombia, y “el instrumento del Sistema Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres creado por la Ley 1523, que define los objetivos, programas, acciones, responsables y presupuestos, mediante las cuales se ejecutan los procesos de conocimiento del riesgo, reducción del riesgo y manejo de desastres en el marco de la planificación del desarrollo nacional”. No es justo que aún pasando la historia de los multimillonarios recursos de regalías por explotación del carbón que ha recibido este municipio, ni siquiera se haya blindado contra el más mínimo desastre y cuando, por ejemplo, se presente un pequeño incendio, que eran comunes en tiempos de las casas de paja, solo se tenga el recurso del grito desesperado de “fueeegooo, fueeegooo,  fueeegooo,  “fueeegooo…”   

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