Durante una reunión convocada por la Secretaría de Agricultura Departamental, y en la que estuvieron presentes la dirección del Instituto Colombiano Agropecuario, ICA; la Federación de Ganaderos del Cesar, Fegacesar; los alcaldes de los municipios de Codazzi y San Diego, Luis Peñalosa y Elvia Milena Sanjuan, respectivamente; y cerca de cien ganaderos de la región, estos últimos hicieron fuertes cuestionamientos a la institucionalidad.

“Todo el mundo sabe que el ICA otorga guías sanitarias de movilización de reses a personas que transportan animales de dudosa procedencia”, señaló visiblemente afectado Javier Arzuaga, propietario del predio foco del virus de aftosa, quien aseguró que el ICA comercializa las guías para transportar ganado de La Guajira al Cesar.

Entre otras denuncias que salieron a la luz durante la asamblea, Arzuaga señaló que el formato de los resultados de laboratorio estaban rotulados como si correspondieran a Boyacá, donde antes se había alertado sobre el brote de aftosa.

“Además, tengo videos que demuestran que mis reses no tienen ninguna señal de padecer aftosa, ni llagas en la lengua, ni en el hocico, ni en las pezuñas, ni nada”, indicó el ganadero.