Por: Juan Cataño Bracho

No hay duda que en tiempos de crisis es la oportunidad para evaluar la calidad de los recursos con que uno cuenta y en ésta crisis sanitaria que vive el mundo uno de los primeros recursos que uno debe evaluar es la calidad de sus servicios de salud.

Por lo anterior hago un resumen de lo que ha sido el servicio de salud que me ha prestado la Fundación Médico preventiva, Entidad Prestadora de Salud a la que estoy afiliado desde que el año 2000 fui nombrado Docente, condición a de la que luego fui pensionado por un problema de enfermedad de tipo profesional, laringitis crónica.

El Artículo 48 de la Constitución Política de Colombia, 1991, establece que: “La Seguridad Social es un servicio público de carácter obligatorio que se prestará bajo la dirección, coordinación y control del Estado, en sujeción a los principios de eficiencia, universalidad y solidaridad, en los términos que establezca la Ley. Se garantiza a todos los habitantes el derecho irrenunciable a la Seguridad Social. El Estado, con la participación de los particulares, ampliará progresivamente la cobertura de la Seguridad Social que comprenderá la prestación de los servicios en la forma que determine la Ley. La Seguridad Social podrá ser prestada por entidades públicas o privadas, de conformidad con la ley. No se podrán destinar ni utilizar los recursos de las instituciones de la Seguridad Social para fines diferentes a ella. La ley definirá los medios para que los recursos destinados a pensiones mantengan su poder adquisitivo constante”.

A partir de este axioma, que establece la legislación colombiana, hago publica mi insatisfacción por el trato que he recibido por parte de la Fundación Médico Preventiva, la EPS que, en el departamento del Cesar, se encarga de prestarle los servicios de salud al magisterio oficial la cual subcontrata los servicios de hospitalización y medicina especializada con otras instituciones o profesionales externos.

En cuanto a la historia de mi relación con esta empresa, este servicio ha ido cambiando hacia la degradación y baja calidad, a pesar de la disposición de su personal en el departamento del Cesar, que entiendo no puede hacer más que lo que le permiten sus directivos o dueños. O sea que el trato que recibimos los docentes obedece a un vademécum farmacológico, que por lo visto es mezquino por lo menos desde el punto de vista de la receta y la calidad del tratamiento, debo aclarar, en cuanto a lo recibido en los últimos años, que es posible que sea una consecuencia de las condiciones en las que se firma los compromisos con la entidad, del nivel nacional, que la subcontrata, que ahora recibe el nombre de Unión Temporal UT RED INTEGRADA FOSCAL – CUB.

Resulta que, como es obvio, nadie puede calificar la calidad del servicio que le prestan hasta no estar en reales condiciones de calamidad de salud, lo que no me había permitido experimentar la calamidad de la que siempre se habían quejado sus afiliados, por la posición mezquina de que no me estaba pasando a mí.

Lo primero que empecé a experimentar es que la institución encargada de prestarle los servicios de salud el magisterio en el departamento del Cesar, cambia con mucha frecuencia el tipo de profesionales encargado de atender a sus afiliados y como es obvio, el motivo de esta queja no es porque cambie para mejorar. Es más, muy pocos profesionales que reclaman autonomía en el diagnóstico, receta y tratamiento de las enfermedades logran permanecer por mucho tiempo prestando sus servicios a ésta EPS; lo que de hecho afecta la calidad del tratamiento y por ende afecta la salud del afiliado. Tengo la evidencia de que hasta la calificación de la perdida de la capacidad laboral del trabajador es direccionada, para lo cual tratan siempre de contratar “especialista con poca autoridad; no sé con qué objetivo porque no es esta quien se encarga de reconocerle su mesada pensional.

Para nadie es un secreto que, últimamente, la Fundación Médico Preventiva se le ha dado por dilatar los procesos de remisión hacía los especialistas y ni siquiera se le da tramite a las formulaciones que el afiliado consigue por sus propios medios económicos a través de especialistas particulares. Ni que hablar de la calidad de los medicamentos, siempre genéricos, que recetan las EPS en Colombia, cuyo tiempo que se les invierte en reclamarlo es mayor en costos que lo que vale comprarlos en una droguería particular (comparece el precio de una caja de Metoprolol de 50 mg y el Acetil Salicílico Acido de 100mg, entre otras).

Para no hacer más extenso mi relato, me remito a lo padecido durante lo que va transcurrido de la emergencia social que vive el mundo a causa de la pandemia Covid-19, máxime que soy un paciente de alto riesgo por cuanto estoy en el rango de los afectados por Hipertensión Arterial, además de que estoy en riesgo de padecer diabetes, con una edad cercana a los 60 años y con problemas de sobrepeso.

Resulta que la Fundación Médico preventiva, tan pronto inició la emergencia, hizo circular, entre sus afiliados, no sé si solo entre nosotros los hipertensos, que no era necesario trasladarnos hasta sus instalaciones para reclamar el medicamento relativo; pero en este lapso de 05 meses, en cuanto a lo que a mí respecta, solo ha cumplido con su ofrecimiento en una sola oportunidad, después de que mediante tráfico de influencias pude lograr esa única entrega, el 09 de Junio, con la que llegó la receta de dos entregas posteriores que no han cumplido. Esto solo en cuanto a los tratamientos de las enfermedades diagnosticadas y a las que se le ha determinado control periódico y omito aquí, por cuestión de tiempo y espacio, las múltiples quejas conocidas. Entre ellas la insatisfacción por el trato que se le da a los casos de Urgencias y Hospitalización, además de los comentarios que tienen que ver con el trato a los pacientes y muertes que se han generado en lo que tiene que ver con el coronavirus; que, por lo menos los que he conocido, sería imposible enumerar.    

Por lo anterior estimo que esta institución falta a su compromiso auto-establecido de:

• Prestar servicios de salud oportunos, seguros y cálidos, controlando la racionalidad de los mismos e integrando a los usuarios para que hagan uso adecuado de ellos y participen en el cuidado de la salud. 

• Satisfacer los requisitos de los clientes corporativos y asegurar confiabilidad en los servicios de salud a los usuarios. Para lograrlo nos empeñamos en: 

• Brindar formación permanente a nuestros colaboradores, desarrollando sus capacidades, motivando su innovación y recompensando sus logros. 

• Mejorar continuamente nuestros procesos y la eficacia del Sistema de Gestion de la Calidad, contribuyendo al logro de la visión.
    

Con lo cual no logrará su Visión propuesta de:  

“En el 2022 seremos una IPS reconocida en el país por su modelo de atención integral en salud con calidad, aportando a la Promoción de la salud de la población adscrita mediante la atención humanizada, segura y el enfoque preventivo, que usa las TICS como herramienta para acercar la IPS a los usuarios y el sistema de información en salud para articularse con los demás actores del sistema”.  

Aclaro que desconozco de donde se genera este tratato: si en la disposición de la Fundación Médico Preventiva o en la naturaleza del contrato que,ahora, la liga a Unión Temporal UT RED INTEGRADA FOSCAL – CUB.